Un enfoque sistemático de los problemas

El periodo álgido de la preocupación es el que media entre el descubrimiento de un problema y la toma de una decisión al respecto. A medida que se multiplican los motivos para estar preocupado, la capacidad real para alcanzar una decisión va disminuyendo. Si consigues adoptar un planteamiento que conduzca del problema a la decisión con rapidez y eficiencia, evitarás en gran medida la incidencia de preocupaciones abrumadoras. Lo dicho no significa que se deban forzar las decisiones sin darles una consideración adecuada, pero tampoco hay que paralizarse uno mismo con demasiados análisis y por miedo a hacer una jugada equivocada. El proceso consta de varias etapas:


  1. Delimitar el problema: De la definición del problema dependerán las soluciones encontradas; por eso, es fundamental ir "al grano".

  2. Identificar las opciones disponibles: Hay que tomarse el tiempo necesario para dilucidar las líneas de actuación a nuestro alcance. Pero sin exagerar, demasiado recabar opiniones y demasiados análisis unicamente servirán para aumentar el nivel de ansiedad.

  3. Considerar los pros y los contras de cada opción: Lo aconsejable es plantearlo como una cuenta de pérdidas y ganancias. Trazamos una línea vertical en medio de una hoja de papel y para cada opción escribimos dos columnas, la de los puntos a favor y la de los puntos en contra.

  4. Seleccionar la mejor opción: Éste es el momento más doloroso para el indeciso. Los sufridores siempre quieren estar absolutamente seguros del acierto, antes de dar un solo paso más. Pero el simple hecho de que el problema esté originando tanta preocupación indica que seguramente no existe una solución perfecta. Por tanto, es cuestión de elegir la más idónea teniendo en cuenta la relación riesgo-posible beneficio.

  5. El actuar: Una vez tomada la decisión hay que ponerla en práctica. Peor sería volver sobre ella continuamente y seguir preocupados por si hemos dado con la más correcta. Es evidente que no se acierta todas las veces. Una vez tomada la decisión, su realización queda en el futuro y las circunstancias pueden cambiar. Pero si se llega a ellas de una manera ponderada y sistemática, siempre habrá más aciertos que equivocaciones.

Sabiendo esto, podremos admitir que el futuro es incierto, decidiremos con claridad y sentiremos cómo aumenta nuestra confianza y se alivia nuestra preocupación.

3 vistas

Entradas Recientes

Ver todo

Email: info.primer.cuadrante@gmail.com

Teléfono: +56 9 6417 5086

Santiago de Chile

Links

© 2018 Primer Cuadrante SPA. Proudly created with Wix.comTérminos de uso  |  Políticas de privacidad